Introducción
El Robobo real
El Robobo real consta de una base móvil a la que se le acopla un Smartphone (no incluido) con el que se conecta de forma inalámbrica. La base es el cuerpo, el esqueleto y el músculo de Robobo, mientras que el smartphone es su cerebro, y también sus sentidos (vista, oído, tacto).
Robobo está diseñado para el aprendizaje práctico de la robótica inteligente, esto es, para la creación de programas que permitan que el robot se comporte de forma autónoma.
Sensores y actuadores de Robobo: la principal diferencia de Robobo con otros robots educativos son sus múltiples sensores y actuadores, que permiten aprender sobre robótica autónoma de forma realista.
En esta imagen, con líneas en azul se señalan los de la base y con líneas en negro los del smartphone (dependen del modelo):
Elementos de la base robótica
La base robótica contiene los siguientes elementos básicos, mostrados en las siguientes imágenes:
-
-
-
- 2 ruedas motrices.
- 1 unidad PAN-TILT, donde se acopla el Smartphone.
- 5 leds frontales.
- 2 leds traseros.
- 5 sensores infrarrojo delanteros.
- 3 sensores infrarrojo traseros.
- 1 conector micro USB (tipo B).
- 1 botón de encendido.
-
-

Los Leds de la base robótica se iluminan en función del estado de la misma. Su significado es el siguiente:

Robobo simulado
Robobo se puede programar también a través de un modelo de simulación realista, denominado RoboboSim.

RoboboSim es un simulador fiel al modelo de robot real, es decir, simula el comportamiento de este. La respuesta de los motores y actuadores se ha desarrollado tras analizar el funcionamiento de los reales, de tal forma que cualquier programa de control desarrollado en el simulador se pueda transferir al robot real sin grandes ajustes.
El Simulador de Robobo permite practicar la programación del robot sin necesidad de tener el robot físico. Es ideal para experimentar en entornos virtuales seguros y controlados, lo que resulta perfecto para aprender, probar algoritmos o preparar sesiones prácticas.
Está pensado para estudiantes a partir de los 10 años o cualquier persona que quiera desarrollar habilidades en robótica y programación. Ofrece las mismas funciones básicas que el robot real, permitiendo trabajar con sensores, movimientos y comportamientos simulados, lo que lo convierte en una herramienta muy útil para el aprendizaje progresivo y el desarrollo de prototipos.